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“Soy un investigador del humor”
(José Luís Alonso de Santos; extracto de entrevista realizada en El País en 1989)  

Está claro que, en los tiempos que corren, hacer reír a la gente es muy difícil. Conseguir que alguien se siente en una butaca durante dos horas y que, en este tiempo, no saque ni una sola vez el móvil de su bolsillo para ver la última actualización de estado en Facebook de sus amigos virtuales se ha convertido ya en casi una “misión imposible”. Por este motivo, cuando “topas” con una obra en la que ambos objetivos se cumplen, sales del teatro satisfecho y piensas en recomendar ese mismo “rato de diversión” a todos tus conocidos.

Este es precisamente uno de los logros de T’estimo però no tant, la comedia que desde hace unas semanas y hasta el próximo 1 de febrero puede verse en el escenario del Teatre Gaudí de Barcelona. La obra, versión actualizada del espectáculo de José Luís Alonso de Santos, Pares y Nines, está dirigida por el actor y comunicador Miquel Murga, que unos meses atrás estuvo en este mismo teatro dirigiendo Divorci.



“Tots a tocar de la trentena, tots pobres i escanyats, tots amb talent i intel·ligència”
(Sunset Park, Teatre Gaudí)
Muchos de los amantes del cine y del teatro lo somos también de la literatura. Por eso siempre es una buena noticia saber que hay una compañía que ha llevado un texto a escena. La cosa mejora cuando además el autor es Paul Auster y el escenario es el pequeño Teatre Gaudí, una sala que cede su espacio a grandes jóvenes creadores.
No hay ningún lugar del mundo actual donde sea fácil ser joven y aún es más difícil si tu profesión es creativa. Esto lo sabe Paul Auster, que escribe desde los 12 años y que se ha convertido en uno de los escritores modernos más leídos y más críticos con la sociedad. Para él la vida no ha sido nunca fácil y quizás por eso aún hoy y con casi 70 años, sigue reflejando las injusticias. 





Libertad:

1.      Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera u otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
2.      Estado o condición de quien no es esclavo.
3.      Estado de quien no está preso.

(Real Academia Española)

El Versus Teatre y el Teatro Gaudí han iniciado este mes de septiembre un ciclo de Teatro Social con el que pretenden hacer reflexionar al público acerca de diversas cuestiones que en estos momentos están muy de actualidad.

Con este objetivo se estrenó el pasado miércoles día 3 la obra teatral Versus, un texto de José Pascual Abellán que pone sobre la mesa conceptos como la Libertad, el sacrificio y la tenacidad de los vínculos familiares a través de una historia que nos puede resultar lejana pero con la que, simbólica y metafóricamente, más de uno puede sentirse identificado. 




"La mort és tant imminent com un planeta a punt de xocar amb nosaltres"
(Mgogoro)

¿Qué necesita el teatro para ser más teatro todavía? En tiempos de crisis, con un IVA del 21% y con tantísimo paro en el sector, la creatividad está en riesgo y la mayoría de la oferta escénica se limita a la comedia rápida y simple. El pasado 22 de octubre fuimos al estreno de Mgogoro, una experiència d’aprop, una de esas obras que te hace pensar que hay brotes verdes de verdad, de los artísticos.  






“Sembla tant clar que ens equivoquem com que ho anem a fer”     
 (Els guapos són els raros; Enric Cambray)


Último curso de bachillerato. Marcel, Bernat y Toni. Tres amigos, repetidores todos ellos, compartiendo un objetivo: ganar a los “guays” de la clase en la actuación de final de curso en la que llevan meses trabajando. Podría parecer el argumento de la típica película americana adolescente pero Els guapos són els raros es, sin ninguna duda, mucho más que eso.

Protagonizado por los actores Ricard Farré, Martí Salvat y David Angera, y bajo la dirección del polifacético Enric Cambray, el montaje permite descubrir una nueva faceta de este siempre sorprendente joven actor y director (que ya dejó entrever sus intenciones en la entrevista que Luces Apagadas le realizó el pasado mes de octubre), quien también interviene en la representación con un pequeño papel que cobra especial protagonismo en la segunda parte de la pieza.

Con un montaje fresco, joven y enérgico creado con la firme intención de acercar al público joven a las salas, Els guapos són els raros consigue que el espectador quede enganchado a la trama durante los noventa minutos que dura el espectáculo. ¿La razón? La presentación de una historia cercana que representa los anhelos de miles de jóvenes que sueñan cada día en lo mismo que los tres protagonistas: sacar las mejores notas, gustar a las chicas y, sobre todo, ser los más populares. 

Y todo ello rodeado precisamente de aquellos elementos que les resultan más familiares, como el lenguaje y las expresiones modernas, referencias a tendencias actuales y un reflejo de la clara influencia ejercida por las redes sociales en la vida de los adolescentes. “Salimos en Twitter, Facebook y Youtube”, dice uno de los protagonistas. Y los demás sonríen como si hubiesen llegado al súmmum del éxito. 

La interactividad como protagonista

Muy importante es también la interacción constante que se establece con el público ya desde el momento en el que éste entra en la sala, cuando desde fuera se le pide que escriba en un papel el nombre de su ídolo. Es precisamente esta interactividad la que consigue configurar la primera de las grandes escenas del montaje, arrancando carcajadas a unos espectadores completamente metidos ya en la historia.  La segunda está determinada por la aparición en el escenario de Cambray y la presentación de la Kindermancia, un momento indudablemente insuperable por la frescura y gracia que transmite.

Y, entre todos estos elementos tan bien hilados, no se puede dejar de lado el papel crucial jugado por la música ya que, además de la pegadiza canción del espectáculo, perteneciente a The Mamzelles, las letras del grupo catalán Manel, verdadero inspirador de la trama, están muy presentes a lo largo de toda la obra.

Els guapos són els raros dejó el Teatre Gaudí el pasado domingo día 30 de junio pero volverá a los escenarios, esta vez del Versus Teatre, con una versión renovada a partir del 27 de agosto con dos funciones semanales. Una nueva ocasión para no perderse las aventuras de Marcel, Bernat y Toni y pasar un muy buen rato acompañándolos en su misión. Como diría Marcel: ¡Verge Santa del Roser!



“Juzgar con mucha dureza
No debe ser cosa sana
Porque en verdad todos somos
Muñecas de porcelana”
(Cuentos Cruentos; Hugo Guzmán)

A los amantes de los cuentos para adultos como los de Edgar Allan Poe o Ana María Matute - por citar algún referente -  no hace falta explicarles que algunos relatos breves no son para niños. Los autores de relatos para mayores tienen la capacidad de explicar problemas de adultos de manera oscura, irónica y con un punto infantil que en la edad adulta todos añoramos. Cuando lees a Ana María Matute puedes reflexionar sobre temas transcendentales y a la vez recordar tu propia infancia. Con Edgar Allan Poe evocas temas aparentemente normales que te asustan y que nunca hubieras imaginado que pudieran hacerlo. En ambos casos se trata de historias que de pequeño no entendías. Historias para adultos que no van a lo fácil, no hablan de sexo, de política o de drogas… son algo más.

“Black: No vull res.
Burrs: Tothom vol alguna cosa”
(The Wild Party; Andrew Lippa)




A estas alturas nadie duda de que la cultura esté en crisis. Lo oímos cada día en las noticias: subida del Iva, eliminación de subvenciones, recortes a unos derechos que hace unos años se consideraban intrínsecos a cualquier persona y que ahora parecen relegados al último lugar en  la escala de nuestras necesidades… Desgraciadamente, el teatro es uno de los sectores más afectados por esta situación; una coyuntura que ha llevado a que cada vez se apueste más por producciones poco arriesgadas basadas en temáticas de “éxito más que probable”. Por este motivo, es imposible que nadie que se describa como admirador del arte escénico salga del Teatre Gaudí sin la sensación de haber visto un espectáculo bueno y valiente. Porque si hay algo de lo que no cabe duda es de que The Wild Party es uno de los mejores montajes de esta última temporada.