Maria: L’aigua, l’aigua! Marxo a casa que m’he deixat
l’aixeta oberta!
Camilo: No ho faci. Ha comprobat trenta cops abans de
sortir que l’ha tancada.
(Toc Toc; con
dramaturgia de Esteve Ferrer)
Entretener y provocar la risa
del espectador a lo largo de las casi dos horas que dura el espectáculo. Esta
es la premisa sobre la que se basa Toc
Toc, la obra que por segunda temporada se está representando en el Teatro
Borràs de Barcelona y que, a juzgar por los resultados de taquilla, va para
largo. Y no es de extrañar ya que nace precisamente con el objetivo de ofrecer
al espectador un producto fresco y cómico con el que poder pasar un buen rato
sin más preocupación que la de disfrutar de una historia cuyo principal
atractivo es el enredo al que acaban abocados unos personajes totalmente
diferentes entre sí pero que comparten algo que los une irremediablemente:
todos padecen TOC, un trastorno que les provoca obsesiones y los obliga a hacer
comprobaciones contínuas acerca de todo aquello que les preocupa en cada
momento.
