Max: Los
ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los
héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.
Don Latino: ¡Estás completamente curda!
(Luces
de Bohemia; Ramón María Valle-Inclán)
En el siglo XVIII Goya dibujó multitud
de grabados que querían ser una representación satírica de la sociedad española
de su época. Los Caprichos, que así se llamaba la obra, eran 80 grabados
realistas que criticaban desde la razón el comportamiento de sus congéneres,
sobre todo de la nobreza y del clero.
El
Dramaturgo Ramón María de Valle-Inclán, amante de su pintura, llegó a plasmar
de manera increíble esta esencia goyesca en su obra Luces de Bohemia. El
“esperpento” de Valle es, como el costumbrismo de Goya, el espejo que una
sociedad que necesita para ver qué oscura, fea y triste se ve desde fuera. El
Teatre Goya de Barcelona representa estos días y hasta el sábado 22 de junio la
versión de este clásico que la compañía Teatro el Temple.
