"Defiende
tu sombrero, por muy ridículo que parezca"
(Asier Etxeandía, El intérprete)
Hace poco más de un mes que el actor
bilbaíno Asier Etxeandía llegó a Barcelona para representar en el Teatre Lliure
de Montjuïc El intérprete, una
creación teatral autobiográfica que la temporada anterior, durante su estancia
en el Teatro La Latina,
había recibido un amplio apoyo tanto del público como de la crítica madrileña.
Las expectativas eran altas y así lo demostraba una platea llena que esperaba
ansiosa la salida al escenario del artista.
Tirando de “hemeroteca” o, lo que en
vocabulario twittero sería nuestro TL, nuestra valoración #postfunció fue la
siguiente: “En una escala del 1 al 10, El
intérprete es un 100: 100 energía, 100 espectáculo, 100 diversión, 100
emoción y 100 Asier Etxeandía”. Casi un mes después y con la obra asimilada,
reflexionada y, como diríamos en Catalunya, “païda”, nuestra sensación sigue
siendo la misma y continuamos pensando que ese 28 de octubre tuvimos la gran
suerte de ver, desde nuestra butaca en el Lliure, una obra en la que Etxeandía
ha sabido reflejar a la perfección el significado de la verdadera esencia de lo
que es el TEATRO.
